Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 30 junio 2026.- Cuando la economía apenas encuentra un respiro, desde Washington vuelve a llegar un golpe de incertidumbre. La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciaría este miércoles que no extenderá por otros 16 años la vigencia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), decisión que abriría un largo periodo de revisiones y dejaría en el aire el futuro del principal acuerdo comercial de Norteamérica.
De acuerdo con reportes de Reuters, el anuncio se realizaría durante una reunión virtual entre los responsables de comercio de los tres países, justo cuando inicia la revisión formal del tratado.
Aunque la decisión no implica la cancelación inmediata del acuerdo, sí activa la llamada “cláusula de extinción”, estableciendo un periodo de revisión que podría prolongarse durante la próxima década. Si al término de ese proceso no existe consenso para mantener vigente el tratado, el T-MEC expiraría el 1 de julio de 2036, poniendo fin a una zona de libre comercio que ha operado por más de tres décadas.
Para miles de trabajadores, empresarios y productores mexicanos, la noticia representa un nuevo foco de preocupación. Buena parte de las exportaciones nacionales dependen del mercado estadounidense, por lo que cualquier cambio en las reglas comerciales puede traducirse en menor inversión, incertidumbre para las empresas y riesgos para el empleo.
Las negociaciones entre México y Estados Unidos ya han estado marcadas por las exigencias de Washington para incrementar el contenido de fabricación estadounidense y regional en la industria automotriz, además de endurecer los mecanismos para impedir que mercancías de origen chino aprovechen las ventajas del tratado. Hasta ahora se han desarrollado dos rondas de conversaciones y una tercera está prevista para la semana del 20 de julio.
Donald Trump ha insistido en varias ocasiones en que Estados Unidos obtiene mayores beneficios actuando por su cuenta. Incluso recientemente afirmó que su país no necesita los productos provenientes de México ni de Canadá, mientras que ambos socios dependen ampliamente del mercado estadounidense, declaraciones que han elevado la tensión comercial en la región.
Aunque el T-MEC seguirá vigente mientras continúen las revisiones, el mensaje enviado desde la Casa Blanca deja claro que el futuro del acuerdo dependerá de nuevas negociaciones. Para México, donde millones de empleos están ligados al comercio exterior, el escenario obliga a mantenerse atento, pues cualquier modificación al tratado podría repercutir directamente en la economía nacional y en el bolsillo de los ciudadanos.
