Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 03 marzo 2026.- Cuando el pueblo sale a la calle con su música, sus máscaras y su orgullo, no hay quien lo apague. Así se alista Tzintzuntzan para el Convite de la K’uínchekua 2026, que este 15 de marzo, a partir de las 16:00 horas, promete llenar de color y tamborazo cada rincón del Pueblo Mágico.
El desfile arrancará desde el muelle principal y caminará hasta la calzada de las Yácatas, para que nadie se quede sin ver la fiesta, ni siquiera quienes no alcancen boleto para entrar a la zona arqueológica. Aquí la cultura no se encierra, se comparte.
De acuerdo con la Secretaría de Turismo de Michoacán, el convite es parte de la quinta edición de la K’uínchekua, esa celebración que presume lo que somos: danza, música y raíces que no se doblan.
Van a desfilar expresiones que pesan y que representan a sus comunidades con el corazón en la mano: la danza T’arhe Uarharicha de Pamatácuaro, la danza de los Moros de Zacán, la elegante Orquesta Flor de Dalia de Jarácuaro y los imponentes Tlahualiles, que con sus trajes y máscaras monumentales se roban las miradas y levantan el polvo con cada paso.
Y como toda fiesta que se respeta no vive solo del aplauso, al final del recorrido la calzada de las Yácatas se convertirá en corredor de sabores y oficios. Cocineras tradicionales, artesanas y artesanos pondrán sobre la mesa lo que han aprendido por generaciones: comida que abraza y piezas hechas a pulso, sin fábrica ni molde industrial.
Desde la mirada ciudadana, la K’uínchekua no es solo espectáculo para la foto; es identidad que se defiende bailando. En tiempos donde todo parece prisa y pantalla, que las calles se llenen de tradición es un recordatorio de que el alma de Michoacán sigue viva… y bien plantada.
