Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 14 octubre 2026. En la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) aseguran que la igualdad de género, la inclusión y la cultura de paz ya forman parte de la agenda institucional. Durante la gestión de la rectora Yarabí Ávila González se han creado instancias y promovido acciones dirigidas a proteger los derechos de las mujeres, los pueblos originarios y la comunidad LGBTQ+.
Verónica Loaiza Servín, titular de la Coordinación General para la Igualdad de Género, Inclusión y Cultura de Paz, informó que se trabaja en la capacitación de estudiantes, la vinculación con escuelas y facultades, así como en el fortalecimiento de la Red de Enlaces de Género dentro de la institución.
Durante los cursos de inducción para estudiantes de nuevo ingreso también se han abordado temas de derechos humanos, inclusión, bienestar integral y cultura de paz. Según la funcionaria, en esas actividades se informa a estudiantes y familiares sobre las áreas universitarias donde pueden presentar quejas ante posibles situaciones de violencia.
Pero, más allá de las pláticas y los discursos, el punto importante para la comunidad estudiantil es que esos mecanismos funcionen cuando alguien necesite denunciar. Tener una oficina y conocer las rutas para presentar una queja puede ser un avance; el verdadero desafío está en que las inconformidades se atiendan con seriedad, sin trabas y con resultados.
La Coordinación también impulsa la elaboración de un Protocolo Integral con enfoque de derechos para mujeres, personas de la diversidad sexo-genérica, personas con discapacidad y de pueblos originarios. Además, trabaja en un reglamento sobre inclusión, cultura de paz y perspectiva de género, instrumentos que deberán establecer criterios claros para la atención de estos temas.
Como parte de sus actividades, la Universidad participó en la campaña federal “México sin Tortura”, así como en la Gira de Documentales Ambulante y el festival Cinema Queer, donde presentó cortometrajes bajo la programación “Reapropiación del Cuerpo”.
Loaiza Servín señaló que están por cumplirse cuatro años desde que se puso en marcha esta política de género en la institución y sostuvo que el trabajo debe mantenerse de forma permanente, con participación de todas las áreas universitarias.
La funcionaria también planteó la necesidad de que las siguientes administraciones den continuidad a esta agenda. Y ahí está uno de los asuntos centrales: que la igualdad, la inclusión y la protección de derechos no dependan únicamente de quién ocupe la Rectoría, sino que se conviertan en reglas firmes y prácticas cotidianas dentro de la Universidad Michoacana.
Para estudiantes y trabajadores, el reto no es solamente escuchar que hay avances, sino contar con procedimientos accesibles, atención efectiva y garantías para que cualquier persona pueda ejercer sus derechos sin miedo a represalias ni discriminación.
