PULSO MICHOACANO

Universidad Michoacana necesita lana y autonomía para no andar al día, dicen expertos

Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 27 febrero 2026.- La neta, sostener a la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo ya no es cosa sencilla. Los tiempos cambian, los gastos crecen y el presupuesto parece que se quedó estacionado hace diez años. Así lo dijeron claro y sin rodeos expertos y extesoreros nicolaitas durante el Foro “Encuentro de experiencias; retos y desafíos en la gestión de la Universidad Michoacana”.

En el Centro Cultural Universitario, frente a administrativos, estudiantes de la Facultad de Contaduría y Ciencias Administrativas y autoridades universitarias, se puso sobre la mesa el diagnóstico financiero de la Máxima Casa de Estudios. Y el mensaje fue directo: urge fortalecer la autonomía financiera para que la universidad no ande parchando cada cierre de año.

El doctor Miguel López Miranda explicó que hoy las necesidades no son las mismas que hace una década. Se requieren más plazas de tiempo completo, más personal administrativo y, sobre todo, que se actualicen las asignaciones presupuestales conforme a la realidad actual. Porque con el mismo dinero de hace años, la institución ha tenido que cumplir con más estudiantes, más trabajadores y más compromisos.

En pocas palabras, la universidad ha crecido, pero la cobija sigue igual de corta.

Por su parte, los maestros Gerardo Pérez Morelos y Efraín Sosa Villanueva coincidieron en que el panorama cambió drásticamente: hay más matrícula, más obligaciones contractuales y mayores retos académicos. Por eso insistieron en que se debe reforzar la autonomía financiera, para que la institución no dependa cada año de gestiones de última hora.

El senador Raúl Morón Orozco, presidente de la Comisión de Educación en el Senado, ofreció respaldo y aseguró que seguirá tocando puertas en el Gobierno de México para apoyar a la universidad. También habló de garantizar condiciones dignas de trabajo y jubilación para el personal académico y administrativo, además de actualizar la oferta educativa y fortalecer el impacto social de la comunidad estudiantil.

Desde la mirada ciudadana, uno entiende que la Universidad Michoacana no es cualquier cosa. Es historia, es formación, es futuro. Pero si no se le mete orden y recursos suficientes, el riesgo es que termine sobreviviendo al día. Y una institución así no merece andar pidiendo fiado cada semestre.