Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 27 febrero 2026.- Ya era hora de que alguien volteara a ver al lago que nos ha dado de comer por generaciones. El Gobierno del estado anunció que meterá mano para rehabilitar 60 hectáreas del Lago de Cuitzeo, invadidas por lirio acuático y tule, esa maleza que ahoga el agua y le pone candado al trabajo de los pescadores.
Desde Cuitzeo, la Comisión de Pesca del Estado de Michoacán (Compesca) informó que los trabajos arrancarán pronto y se extenderán durante cuatro meses. La tirada es clara: limpiar, oxigenar y devolverle al lago su fuerza productiva.
El director de la dependencia, Ramón Hernández Orozco, explicó que para esta chamba se van a usar dos despalotizadoras, dos equipos acuáticos multifuncionales y una cosechadora, maquinaria pesada que servirá para arrancar de raíz el lirio y el tule que hoy impiden navegar y pescar como se debe.
Y es que no estamos hablando de cualquier cosa. Son mil 200 familias de pescadores las que dependen de que el lago respire. Cuando el agua se tapa, el sustento se reduce y la angustia crece en la orilla.
Según las autoridades, esta intervención no solo busca mejorar la pesca, sino también restaurar el ecosistema y ordenar mejor las zonas acuáticas. En el papel suena bien: menos maleza, más oxígeno y mejores condiciones para trabajar.
Ahora toca que las máquinas no se queden en la foto y que el rescate del lago sea una realidad que se note en las redes llenas y en el plato de las familias. Porque el Lago de Cuitzeo no es paisaje de postal: es vida, es trabajo y es historia viva de nuestra tierra.
