Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 20 agosto 2026.-Después de varias semanas de recibir atención médica, buena alimentación y cuidados especializados, un zorro gris que fue encontrado en malas condiciones en la colonia Peña Blanca de Morelia ya regresó a la vida silvestre. El animal fue rehabilitado en el Zoológico de Morelia y posteriormente liberado en coordinación con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
La historia comenzó en julio, cuando ciudadanos encontraron al ejemplar en la vía pública. En lugar de hacerse de la vista gorda, lo entregaron a la Profepa para que recibiera atención y pudiera tener una oportunidad de regresar a su ambiente natural.
El zorro llegó al Zoológico de Morelia deshidratado y con un estado físico delicado, por lo que personal médico y especialistas del recinto se encargaron de su recuperación. Durante varias semanas estuvo bajo vigilancia permanente, con seguimiento de su evolución y una alimentación adecuada para que recuperara fuerzas.
Poco a poco el animal comenzó a responder favorablemente. Pero los especialistas no se fueron con la finta de que simplemente se veía mejor; también tenían que comprobar que pudiera sobrevivir por su cuenta antes de devolverlo al monte.
Por ello, durante su estancia se observó su comportamiento y su capacidad para desenvolverse sin depender de las personas. Una vez que los expertos determinaron que había recuperado las condiciones necesarias para valerse por sí mismo, se coordinó con la Profepa su liberación en un entorno natural adecuado.
Y la cosa no terminó ahí, porque junto con el zorro gris también regresaron a la naturaleza una lechuza de campanario y una comadreja, ejemplares que habían permanecido durante varios meses bajo resguardo en el Zoológico de Morelia.
La lechuza ingresó al recinto en abril, luego de caer de su nido, mientras que la comadreja se encontraba bajo cuidado desde septiembre de 2025.
Desde el punto de vista del ciudadano, el caso deja una enseñanza sencilla: cuando uno encuentra un animal silvestre en problemas, lo mejor es no querer jugarle al veterinario ni llevárselo a casa. Lo correcto es buscar a las autoridades o especialistas para que el ejemplar reciba atención profesional.
El Zoológico de Morelia reconoció la importancia de la participación ciudadana en la protección de la fauna silvestre y refrendó su compromiso de trabajar de la mano con la Profepa para recibir, rehabilitar y devolver a su hábitat a los animales que, después de ser evaluados, tengan posibilidades de sobrevivir nuevamente en libertad.
Así, el zorro que llegó débil y deshidratado terminó recuperando la condición necesaria para regresar al bosque. Una segunda oportunidad que se hizo posible gracias a la ciudadanía, los especialistas y las instituciones que se encargaron de ponerlo nuevamente en el camino de la vida silvestre.
