PULSO MICHOACANO

Buscan que la voz de niñas, niños y adolescentes deje de ser un adorno en las decisiones públicas

Por M. Angel Villa Juárez

Morelia, Mich. 18 junio 2026.— En Michoacán, las decisiones sobre educación, seguridad, espacios públicos o prevención de la violencia casi siempre son tomadas por adultos, aunque quienes viven muchas de sus consecuencias rara vez son escuchados. Con la intención de cambiar esa dinámica, el diputado local Alfonso “Poncho” Chávez presentó una iniciativa para garantizar que niñas, niños y adolescentes participen de manera efectiva en las decisiones públicas que afectan su vida cotidiana.

La propuesta plantea adicionar el artículo 47 Bis a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Michoacán, con el objetivo de establecer mecanismos obligatorios para que las autoridades estatales y municipales consulten a este sector de la población antes de diseñar políticas públicas relacionadas con sus derechos.

Durante la presentación de la iniciativa, el legislador sostuvo que las infancias y adolescencias no deben ser vistas únicamente como destinatarias de programas gubernamentales, sino como personas con derechos que tienen la capacidad de expresar opiniones sobre asuntos tan importantes como la educación, la seguridad, la movilidad, la salud mental, el medio ambiente, la cultura y la prevención de la violencia.

Explicó que, aunque el derecho de participación ya existe en la legislación, en la práctica todavía no hay procedimientos claros que obliguen a las instituciones a escuchar y tomar en cuenta las opiniones de niñas, niños y adolescentes, por lo que muchas políticas continúan elaborándose únicamente desde la perspectiva de los adultos.

La iniciativa propone que las autoridades implementen consultas, foros, consejos, encuestas y plataformas digitales adaptadas a la edad y nivel de desarrollo de los participantes, de manera que puedan expresar sus puntos de vista de forma libre y comprensible.

Además, establece que los resultados de estos ejercicios deberán hacerse públicos y comunicarse a quienes participaron, con el propósito de evitar que las consultas se conviertan únicamente en actos simbólicos sin consecuencias reales en la toma de decisiones.

Desde la mirada del ciudadano, la propuesta responde a una realidad evidente. Con frecuencia, cuando se construyen parques, se modifican reglamentos escolares o se diseñan programas dirigidos a la juventud, las opiniones de quienes serán directamente afectados pocas veces son tomadas en cuenta. Al final, los adultos deciden por ellos sin preguntarles qué necesitan o qué problemas enfrentan diariamente.

El diputado también señaló que la iniciativa adquiere especial importancia rumbo al proceso electoral de 2027, al recordar que niñas, niños y adolescentes no deben ser utilizados como instrumentos de promoción política ni como parte de estrategias de imagen durante las campañas.

La propuesta será analizada por el Congreso del Estado. De aprobarse, Michoacán contaría con mecanismos legales para que la participación de las infancias y adolescencias deje de depender de la buena voluntad de las autoridades y se convierta en una obligación institucional. Porque escuchar a las nuevas generaciones no sólo fortalece la democracia; también permite construir políticas públicas más cercanas a la realidad de quienes heredarán las decisiones que hoy toman los adultos.