PULSO MICHOACANO

Caen 12 “cámaras parásitas” en Apatzingán; fuerzas de seguridad les cortan los ojos a la delincuencia

Por M. Angel Villa Juárez

Morelia, Mich. 26 agosto 2026.-En la Tierra Caliente las autoridades siguen apretando tuercas y ahora fueron 12 cámaras parásitas las que terminaron fuera de circulación, luego de que elementos estatales y federales las localizaron instaladas en espacios públicos y presuntamente utilizadas por grupos delincuenciales para echarles ojo a los movimientos de la población y de las propias autoridades.

El operativo se realizó en Apatzingán como parte de las acciones del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, donde participaron elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Secretaría de la Defensa Nacional, Guardia Nacional y Fiscalía General del Estado.

De acuerdo con el reporte oficial, los dispositivos fueron encontrados colocados en postes de luz y árboles, en distintas zonas de Apatzingán. Las cámaras fueron ubicadas en las colonias Buenos Aires, Josefa Ortiz de Domínguez, Aviación, Babilonia y José María Morelos, además de la localidad de Santa Ana Amatlán, perteneciente al municipio de Buenavista.

Desde el punto de vista del ciudadano, el asunto no es cosa menor. Una cámara instalada en la vía pública puede parecer parte de la vigilancia normal, pero cuando presuntamente es colocada por la delincuencia para saber quién entra, quién sale y cómo se mueven las autoridades, la cosa cambia y se convierte en otra herramienta para mantener controlada a la gente.

Las autoridades señalaron que estos equipos eran presuntamente utilizados para realizar labores de “halconeo”, es decir, monitorear movimientos y obtener información que pudiera servir a organizaciones criminales para anticiparse a operativos o vigilar determinadas zonas.

Las 12 cámaras fueron aseguradas y quedaron a disposición de la autoridad competente, que será la encargada de continuar con las investigaciones para determinar su procedencia, quién las instaló y qué información pudieron haber recopilado.

Para quienes viven en Apatzingán y sus alrededores, que las fuerzas de seguridad estén retirando estos aparatos representa una señal de que también se está atacando la infraestructura que utiliza la delincuencia para vigilar las calles.

Porque una cosa es que el ciudadano quiera sentirse seguro cuando sale a trabajar, llevar a los hijos a la escuela o simplemente caminar por su colonia, y otra muy distinta es descubrir que alguien más puede estar observando cada movimiento desde una cámara escondida.

Los operativos continuarán en la región de Tierra Caliente con la participación coordinada de corporaciones estatales y federales, dentro de las acciones del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia.

Por lo pronto, 12 ojos que presuntamente servían a la delincuencia ya fueron apagados y retirados de las calles. Falta que las investigaciones lleguen hasta quienes los colocaron y se determine para qué los estaban utilizando.

Porque quitar las cámaras es un paso; quitarle a la delincuencia la capacidad de vigilar y controlar a la ciudadanía es el verdadero reto.