Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich., 06 agosto 26.
Mientras por años la extorsión fue el pan de cada día para productores, comerciantes y empresarios, ahora las autoridades aseguran que el golpe va directo contra quienes mantenían ese negocio del miedo. En lo que va de 2026, 50 personas han sido detenidas por su presunta participación en este delito y, entre ellas, nueve son considerados objetivos prioritarios o cabecillas de grupos delincuenciales.
De acuerdo con el informe presentado por el Gobierno del Estado, estos resultados son producto de los operativos coordinados con las fuerzas federales y la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, estrategia que busca debilitar las estructuras criminales que operan en distintas regiones de Michoacán.
Entre las capturas de mayor impacto destaca la de Ramón “N”, alias “El R1”, señalado como presunto autor intelectual del homicidio del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo. Con esta detención ya suman 32 personas arrestadas por ese caso. Además, las investigaciones lo relacionan con la extorsión contra productores de limón y aguacate, dos de los sectores más golpeados por la delincuencia organizada.
Otro de los golpes recientes fue la captura de Alfonso “N”, conocido como “La Quiringua”, identificado como uno de los principales operadores criminales en la región de Los Reyes, Peribán, Tocumbo, Cotija y Tingüindín, donde presuntamente controlaba actividades relacionadas con la extorsión y el narcomenudeo.
A la lista también se suma la detención de César “N”, alias “El Botox”, realizada el pasado 22 de enero, así como la captura de 14 presuntos integrantes del grupo delictivo Los Blancos de Troya, investigados por el asesinato del dirigente limonero Bernardo Bravo.
Las autoridades estatales compararon los resultados actuales con los obtenidos hace cinco años. Mientras que durante todo 2021 únicamente fueron detenidas 17 personas por el delito de extorsión, en apenas siete meses de este año la cifra prácticamente se triplicó, atribuyendo este incremento al trabajo de inteligencia y a los operativos coordinados entre corporaciones estatales y federales.
Desde la perspectiva de muchos ciudadanos, el reto no termina con las detenciones. Lo que la gente espera en la calle es que estos golpes realmente se traduzcan en menos cobros de piso, más tranquilidad para trabajar y que quienes viven de sembrar, producir o abrir un negocio ya no tengan que escoger entre pagarle al crimen o cerrar sus puertas.
Finalmente, el Gobierno del Estado reiteró que Michoacán mantiene una estrategia enfocada en combatir la impunidad y sostuvo que la reforma al Poder Judicial permitirá fortalecer los procesos legales para que los detenidos enfrenten la justicia y no regresen rápidamente a las calles.
