PULSO MICHOACANO

De Maravatío a Zitácuaro sin soltar un peso: autopista será libre y recortará hasta 40 minutos el viaje

Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich., 06 agosto 26.

Para la raza que todos los días tiene que agarrar carretera por el oriente de Michoacán, viene una noticia que podría pegarle para bien al bolsillo: la modernización de la autopista Maravatío-Zitácuaro será completamente libre de peaje y promete recortar hasta 40 minutos los tiempos de traslado.

Rogelio Zarazúa, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SCOP), informó que la carretera no tendrá cobro de cuota para los usuarios, por lo que automovilistas, transportistas, comerciantes y familias podrán circular por esta vía sin tener que andar sacando la cartera cada tantos kilómetros.

La obra representa una inversión de 4 mil 575 millones de pesos y contempla intervenir un total de 72.3 kilómetros, con la intención de hacer más rápido y seguro el movimiento entre Maravatío y Zitácuaro.

Del total, 24.6 kilómetros serán destinados a tres nuevos libramientos en Maravatío, Tuxpan e Irimbo. La tirada es que tráileres, camiones y demás transporte pesado dejen de meterse hasta la cocina de las zonas urbanas, reduciendo congestionamientos y haciendo menos pesado el tránsito para quienes viven en esas localidades.

Los otros 47.7 kilómetros serán sometidos a trabajos de modernización, ampliación y conservación. La obra está a cargo de Red de Carreteras de Occidente, en coordinación con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) del Gobierno federal, dentro de una ampliación al título de concesión carretera.

Y esto no anda solamente en el papel. De acuerdo con la SCOP, actualmente hay más de 120 máquinas metiéndole mano a la carretera y alrededor de 500 trabajadores distribuidos en diferentes frentes de construcción.

Entre las chambas que ya se realizan está el libramiento de Maravatío, además de la ampliación de la carretera a un ancho de corona de 12 metros en las inmediaciones de San Felipe.

Rumbo a Zitácuaro también se trabaja para ampliar la vía hasta 16 metros y cuatro carriles, infraestructura que se suma al recientemente concluido Puente de Fierro y al distribuidor vial de Zitácuaro.

Para quienes viven de este lado del estado, el asunto es sencillo: una carretera más rápida sirve, pero si además no hay que pagar caseta, mucho mejor. Es lana que puede quedarse en el bolsillo de la familia, del comerciante o del transportista.

Ahora falta lo mero bueno: que la obra avance como está prometida, quede bien hecha y esos 40 minutos de ahorro no se queden solamente en el discurso. Porque al ciudadano poco le importa quién se cuelgue la medalla; lo que quiere es llegar más rápido, viajar seguro y, si se puede, sin aflojar un quinto en el camino.