PULSO MICHOACANO

Congreso abre la puerta al reclamo de familias con Trisomía 21, pero el reto sigue siendo convertir palabras en derechos

Por M. Angel Villa Juárez

Morelia, Mich. 18 junio 2026.— Durante años, cientos de familias han cargado prácticamente solas con la responsabilidad de sacar adelante a niñas, niños y adultos con Trisomía 21, enfrentándose a un sistema que muchas veces llega tarde o simplemente no llega. Esa realidad fue puesta sobre la mesa en el foro “La Ley y la Trisomía 21: Diálogos por la Inclusión”, realizado en el Congreso del Estado, donde especialistas, familiares y personas con esta condición hicieron escuchar una demanda que ya no admite más espera: inclusión con hechos y no únicamente con discursos.

El encuentro, organizado por la Comisión de Salud y Asistencia Social en coordinación con la diputada Nalleli Pedraza Huerta, sirvió para exhibir las carencias que persisten en materia de salud, educación y empleo, ámbitos donde todavía existen barreras que limitan el desarrollo pleno de las personas con Trisomía 21.

Desde la tribuna del foro, la legisladora reconoció que existe una deuda histórica tanto de las instituciones como de la sociedad hacia este sector de la población, al recordar que durante décadas el peso de la atención médica, la educación y los cuidados ha recaído casi exclusivamente sobre las familias.

Como parte de los trabajos legislativos, adelantó que se impulsan reformas para garantizar diagnósticos clínicos tempranos, acceso obligatorio a terapias de estimulación, educación verdaderamente inclusiva, capacitación laboral y mecanismos que permitan abrir espacios de trabajo para las personas con Trisomía 21.

Por su parte, el presidente de la Comisión de Salud y Asistencia Social, Abraham Espinoza Villa, destacó que escuchar directamente las experiencias de quienes viven esta realidad permite construir mejores propuestas legislativas y políticas públicas que respondan a necesidades reales.

En el mismo sentido, el presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, Baltazar Gaona García, sostuvo que conocer de primera mano los obstáculos que enfrentan las familias permitirá elaborar un marco jurídico que contribuya a mejorar sus condiciones de vida y haga visible una problemática que durante mucho tiempo permaneció relegada.

La diputada Teresita de Jesús Herrera Maldonado señaló que los resultados del diálogo deberán traducirse en acciones que fortalezcan la atención integral. Desde su experiencia como médico, subrayó la importancia de contar con especialistas y redes de apoyo que acompañen a las familias desde el diagnóstico.

En representación de la Secretaría de Salud estatal, el director del Hospital Infantil de Morelia, Cirilo Pineda Tapia, afirmó que la atención médica debe brindarse bajo principios de inclusión, igualdad y ausencia de discriminación. Reconoció además que el desafío va mucho más allá del ámbito clínico, pues involucra aspectos emocionales, sociales y familiares que requieren atención permanente.

Sin embargo, fueron las voces de madres, padres y personas con Trisomía 21 las que dieron el tono más fuerte al encuentro. Coincidieron en que las dificultades continúan presentes en las escuelas, los centros laborales y hasta en los servicios públicos, donde la inclusión todavía depende más de la voluntad de algunos que de una política efectiva.

El mensaje fue claro: Michoacán necesita leyes que no permanezcan archivadas ni buenas intenciones que se pierdan entre discursos. Las familias esperan acciones concretas que garanticen igualdad de oportunidades, respeto a sus derechos y una verdadera inclusión para quienes durante demasiado tiempo han tenido que abrirse camino enfrentando obstáculos que la propia sociedad ha levantado.