Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 11 mayo 2026.- En un estado donde viajar por carretera muchas veces significa rifársela entre bloqueos, tramos peligrosos, largas horas y desgaste económico, el Aeropuerto Internacional de Morelia se está convirtiendo poco a poco en la salida más cómoda y hasta más segura para miles de personas. Y los números ya empezaron a hablar fuerte.
De acuerdo con datos dados a conocer por el secretario de Turismo estatal, Roberto Monroy García, la terminal aérea moreliana suma ya seis meses consecutivos de crecimiento en tráfico internacional, registrando un incremento del 15.2 por ciento, mientras que el crecimiento general alcanzó el 11.5 por ciento.
Nomás durante abril de 2026, el Aeropuerto Internacional de Morelia movilizó a 122 mil 693 pasajeros, cifra que representa un aumento del 6.1 por ciento en comparación con el mismo periodo del año pasado.
Y aunque las cifras suenan técnicas, abajo, entre la raza, el movimiento sí se siente. Cada vez son más los paisanos que llegan desde Estados Unidos, más familias que viajan para reencontrarse y más visitantes que aterrizan buscando negocios, turismo o simplemente escapar unos días del caos de otras ciudades.
El propio funcionario aseguró que el tráfico internacional es actualmente el principal motor del crecimiento aéreo en Michoacán, consolidando a Morelia como uno de los puntos de conexión más dinámicos de la región. Algo que hace algunos años sonaba complicado de imaginar para una terminal que durante décadas avanzó lento y con altibajos.
Según los datos oficiales, el aeropuerto cerró 2025 con una cifra histórica de un millón 508 mil pasajeros, el mayor flujo registrado en toda su historia. Para ponerlo en perspectiva: en 2009 apenas se contabilizaban 447 mil viajeros. Es decir, el movimiento aéreo prácticamente se multiplicó más de tres veces en poco más de una década.
Detrás de ese crecimiento hay varios factores que la gente comenta en corto: más rutas internacionales, la necesidad de conectar rápido con ciudades de Estados Unidos y el hecho de que muchos prefieren evitar los riesgos y cansancio de viajar por tierra. Porque aunque a veces los boletos de avión siguen pegando duro al bolsillo, para muchos termina siendo más rentable que aventarse trayectos eternos entre carreteras deterioradas o situaciones de inseguridad.
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla ha insistido en fortalecer la conectividad aérea como una apuesta para el turismo y la economía estatal, mientras la Secretaría de Turismo sostiene que el aeropuerto ya funciona como una puerta clave para la llegada de visitantes y la conexión con la comunidad migrante.
Y es que el fenómeno va más allá de números fríos. Cada vuelo lleno representa remesas que regresan, familias que se reencuentran, turistas que consumen en hoteles y restaurantes, y trabajadores que encuentran movimiento económico en una entidad donde la chamba no siempre sobra.
Claro, tampoco todo es color de rosa. Muchos ciudadanos siguen señalando que todavía faltan más rutas nacionales accesibles, mejores precios y mayor infraestructura alrededor del aeropuerto. Pero mientras otras áreas del estado batallan para despegar, la terminal aérea de Morelia parece haber encontrado velocidad de crucero y, por ahora, sigue subiendo.
