Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 11 agosto 2026.-La cosa estuvo que arde en Morelia, pues tres familias estuvieron a punto de perder una lana fuerte a manos de delincuentes que, vía llamadas telefónicas, se hicieron pasar por secuestradores y obligaron a sus víctimas a moverse de un lado para otro, bajo amenazas de hacerles daño a ellos o a sus seres queridos.
Pero esta vez los mañosos se quedaron con las ganas. La Unidad Antiextorsión, en coordinación con personal operativo de la Guardia Civil, logró frustrar tres casos de secuestro virtual, localizó a las víctimas sanas y salvas y evitó que los extorsionadores se embolsaran alrededor de 450 mil pesos.
Todo comenzó con varios reportes recibidos a través del 089, donde se alertó sobre personas que estaban siendo manipuladas mediante llamadas intimidatorias. Con esa información, los agentes se movieron por distintos puntos de la capital michoacana hasta dar con las víctimas.
En uno de los casos, una joven fue localizada sobre la calzada Juárez. Los delincuentes le habían metido miedo con amenazas y le ordenaron acudir a una tienda de conveniencia para realizar un depósito. La presión era directa: si no soltaba el dinero, supuestamente habría consecuencias para ella y su familia.
Sin embargo, los agentes llegaron a tiempo, hablaron con la joven y lograron cortar la comunicación con los delincuentes. Así, la víctima no realizó ningún pago y pudo regresar con los suyos sin que la situación pasara a mayores.
En otro caso, un joven terminó en un hotel de la zona Centro siguiendo las instrucciones que recibía por teléfono. Mientras él permanecía aislado, los extorsionadores se comunicaban con sus familiares para exigirles 250 mil pesos, haciéndoles creer que lo tenían secuestrado.
La Guardia Civil ubicó al muchacho y lo sacó de ese engaño antes de que la familia soltara el dinero. Finalmente, pudo reunirse con sus padres y quedó a salvo.
El tercer asunto involucró a un operador de una pipa de agua, quien también recibió amenazas telefónicas y fue obligado a abandonar su unidad para trasladarse hasta una tienda de conveniencia. Los delincuentes pretendían sacarle 200 mil pesos.
En este caso, el trabajador alcanzó a depositar solamente 4 mil pesos antes de que intervinieran los agentes. Posteriormente fue localizado, puesto a salvo y recibió el acompañamiento necesario.
Para quienes vivimos en Morelia, estos casos dejan claro que los delincuentes buscan aprovecharse del miedo y la desesperación de la gente. La jugada es hacer creer a la víctima que está secuestrada o que un familiar corre peligro, para luego presionar a la familia y sacarle dinero.
Por eso, ante una llamada de este tipo, la recomendación es no entrar en pánico, no depositar ni transferir dinero y tratar de comunicarse directamente con el familiar supuestamente afectado. También se debe reportar inmediatamente el caso al 089, donde personal especializado puede orientar para cortar la extorsión.
La Guardia Civil pidió a la ciudadanía mantenerse alerta, porque detrás de estas llamadas hay delincuentes que juegan con el miedo de las familias para intentar quedarse con su dinero. En estos casos, mantener la cabeza fría puede hacer toda la diferencia entre perder miles de pesos o mandar a los extorsionadores por un tubo.
