Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 11 agosto 2026-La ciencia no tiene por qué quedarse encerrada entre laboratorios, salones y libros. En Michoacán ya anda recorriendo calles, plazas y comunidades para acercarse a los chamacos que muchas veces no tienen la oportunidad de conocer de cerca todo lo que se puede hacer con la investigación y el conocimiento.
La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) informó que, durante la administración de la rectora Yarabí Ávila González, ya se han visitado más de 40 municipios con actividades de divulgación científica dirigidas principalmente a niñas, niños y jóvenes.
Y para el ciudadano de a pie, la cosa tiene su importancia: llevar estos talleres hasta las comunidades significa que los estudiantes no tienen que esperar a venir a Morelia para descubrir que también pueden convertirse en científicos, ingenieros, investigadores o especialistas en alguna de las muchas áreas que ofrece la Universidad Michoacana.
Jaime Espino Valencia, coordinador de la Investigación Científica de la UMSNH, explicó que el personal nicolaita ha llevado a diferentes municipios actividades como la extensión del Tianguis de la Ciencia, talleres y participación en las Ferias del Bienestar que forman parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia.
La apuesta es clara: meterle desde chamacos el gusto por la ciencia y la investigación, despertar la curiosidad y demostrarles que el conocimiento no es cosa exclusiva de unos cuantos.
Porque, dicho en lenguaje de la calle, si a un niño se le despierta la curiosidad y se le dan herramientas para aprender, puede cambiarle el rumbo a su vida. Y eso vale todavía más en las comunidades donde las oportunidades educativas no siempre están a la vuelta de la esquina.
Entre los municipios que ya recibieron estas actividades se encuentran Queréndaro, Sixto Verduzco, Epitacio Huerta, Salvador Escalante, Sahuayo y Lagunillas, aunque la lista seguirá creciendo durante los próximos meses.
La intención de la Universidad Michoacana es continuar recorriendo la geografía estatal durante lo que resta del año, pero no quedarse solamente en las cabeceras municipales. El objetivo es llegar también a las comunidades más alejadas, donde igualmente hay niñas, niños y jóvenes con ganas de aprender y descubrir nuevas posibilidades.
Desde la perspectiva ciudadana, esto representa algo más que llevar un taller de ciencia por un rato. Se trata de acercar la educación a quienes muchas veces tienen que batallar para acceder a ella, y de enseñarles a los jóvenes que estudiar y prepararse puede abrirles puertas que hoy quizá ni siquiera imaginan.
Además, estas jornadas permiten que las nuevas generaciones conozcan directamente qué hace la Universidad Michoacana y cuáles son los programas educativos que ofrece, para que cuando llegue el momento de escoger una carrera no anden a ciegas ni tengan que decidir nomás porque alguien les dijo que “eso deja”.
La UMSNH prevé continuar con esta estrategia y ampliar su presencia en más municipios y comunidades michoacanas.
Porque la ciencia, cuando se comparte, deja de ser cosa de unos cuantos y se convierte en una herramienta para todos. Y si además llega hasta donde vive la gente, mucho mejor: ahí es donde realmente puede echar raíces y cambiar historias.
