Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 06 mayo 2026.- La fiebre por Marco Antonio Solís explotó en Morelia y dejó claro que, cuando se trata del Buki, la raza no se anda con medias tintas. En apenas dos días se agotaron los boletos para el concierto gratuito del próximo 9 de mayo en el Estadio Morelos, donde miles quieren cantar, llorar y dedicarle una rola a sus mamás.
La dinámica no fue precisamente sencilla: para conseguir entradas había que llevar paquetes de pañales para bebé o adulto. Aun así, la respuesta fue brutal. El gobierno estatal reportó la entrega de 35 mil boletos en taquilla y otros 10 mil repartidos entre hoteles y restaurantes participantes del Festival “Jalo por las Mamás”.
Desde el domingo pasado comenzó el desfile de fanáticos afuera del estadio. Gente formada desde madrugada, otros apartando lugar como si se tratara de final de liguilla, todo por asegurar un espacio en el concierto del cantante michoacano que regresa a su tierra convertido ya en leyenda popular.
Y es que el Buki no es cualquier artista para la banda. Sus canciones llevan décadas sonando en fiestas, cantinas, separaciones dolorosas y reuniones familiares. Hay quienes crecieron escuchándolo en la cocina de la jefa y otros que todavía se quiebran con una de sus baladas cuando pega la nostalgia.
Pero detrás de la euforia musical también se armó toda una campaña social. Los pañales recaudados serán destinados a madres solteras y adultos mayores en situación vulnerable. Una estrategia que mezcla entretenimiento con apoyo social y que, aunque algunos ven como gesto noble, otros consideran también una manera muy efectiva de mover masas sin desembolsar boletos gratuitos así nomás.
Porque seamos honestos: en tiempos donde muchas familias apenas completan para la despensa, ver a miles entregando paquetes de pañales para entrar a un concierto deja claro dos cosas. Una, que el cariño por el Buki sigue intacto. Y dos, que la necesidad social en el estado sigue siendo tan grande que cualquier ayuda termina convirtiéndose en moneda de intercambio.
El gobierno agradeció la participación ciudadana y celebró que el Día de las Madres se transforme en una mezcla de música y solidaridad. Y sí, el evento ya pinta para convertirse en uno de los más multitudinarios de los últimos años en Morelia.
Ahora solo falta ver si el sábado el operativo aguanta la avalancha de gente que promete abarrotar el Morelos. Porque cuando el Buki canta en su tierra, no hay lluvia, fila ni desvelo que detenga a sus seguidores.
