PULSO MICHOACANO

El arte sale del centro: Cherán recibe la memoria viva de la Bienal Alfredo Zalce

Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 06 mayo 2026.- Mientras en muchas comunidades la cultura sigue llegando a cuentagotas, en Cherán se inauguró la exposición itinerante “Memoria y Materia. Bienal Nacional Alfredo Zalce 1997-2026”, una muestra que busca sacar el arte contemporáneo de los recintos exclusivos y acercarlo a la banda de los municipios.

La exposición fue montada en la Casa de la Cultura de Cherán por la Secretaría de Cultura de Michoacán, como parte del arranque de la convocatoria de la XV Bienal Alfredo Zalce. La idea, según el discurso oficial, es que más gente conozca las obras ganadoras del certamen y que también se anime a participar en futuras ediciones.

Durante la inauguración, Cinthya Ireri Vargas Cervantes señaló que Cherán fue elegido por su fuerza artística y cultural, algo que muchos reconocen. Porque si hay un lugar donde la organización comunitaria y la identidad cultural siguen pesando de verdad, es justamente ahí.

Por su parte, María de los Ángeles Valencia Colín explicó que la muestra reúne 21 obras premiadas desde 1997, prácticamente una pieza emblemática por cada edición de la bienal. El recorrido deja ver cómo han cambiado las técnicas, las ideas y hasta los temas que preocupan a los artistas mexicanos con el paso de los años.

También destaca la incorporación reciente de la cerámica y la ampliación de la categoría gráfica, que ahora incluye dibujo y otras formas contemporáneas de expresión. O sea, el certamen trata de no quedarse empolvado ni encerrado en las mismas fórmulas de siempre.

En el evento, Francisco Rosas reconoció que llevar este tipo de proyectos a las comunidades ayuda a fortalecer la vida cultural y a despertar interés entre jóvenes y creadores locales. Y sí, aunque suene a frase institucional, la realidad es que en muchos municipios pocas veces llegan exposiciones de este nivel.

Porque seamos sinceros: la cultura en México muchas veces se concentra en capitales y espacios donde siempre circula la misma gente. Mientras tanto, en comunidades alejadas, artistas y público sobreviven prácticamente con autogestión y puro amor al arte.

La exposición permanecerá en Cherán hasta el 5 de julio y después viajará a Apatzingán e Hidalgo. Una gira cultural que, más allá del protocolo, deja una pregunta flotando en el aire: ¿por qué este tipo de esfuerzos siguen siendo excepcionales y no una política constante para acercar el arte a todos lados?

Por lo pronto, en Cherán las paredes ya hablan con pintura, gráfica y cerámica. Y entre colores, texturas y memorias, el arte vuelve a hacer lo que mejor sabe: incomodar, emocionar y recordarle a la gente que también desde los pueblos se puede mirar el mundo de otra manera.