PULSO MICHOACANO

“Ninguna voz es pequeña”: niñez toma la tribuna en Parlamento Infantil 2026

Por M. Ángel Villa Juárez

Morelia, Mich. 25 junio 2026.- En un Congreso acostumbrado a discusiones de adultos, este miércoles la escena cambió de tono y tamaño: las voces más pequeñas del estado ocuparon el centro del debate. En ese ambiente, la diputada Ana Vanessa Caratachea Sánchez dejó claro que la niñez no solo observa la realidad, también tiene mucho que decir sobre ella.

Desde la mirada ciudadana, el mensaje cala porque en un estado golpeado por desigualdades, inseguridad y falta de oportunidades, escuchar a niñas y niños no debería ser un acto simbólico, sino una práctica constante. Sin embargo, aún se trata de un ejercicio excepcional dentro de la vida pública.

La legisladora del PAN, presidenta de la Comisión de Protección a la Niñez y la Adolescencia, dio la bienvenida a las 42 niñas y niños que integran el Parlamento Infantil Incluyente 2026, quienes expusieron inquietudes sobre medio ambiente, educación, inclusión, igualdad, cuidado animal y otros temas que atraviesan su vida cotidiana.

En su intervención, Caratachea Sánchez sostuvo que las ideas que transforman el mundo casi siempre comienzan siendo pequeñas, pero crecen cuando se les permite ser escuchadas sin filtros ni subestimaciones.

También hizo un reconocimiento a las familias por acompañar a las y los participantes, al considerar que el respaldo en casa es clave para que la niñez se sienta con la confianza de expresar lo que piensa y siente, incluso en espacios formales como el Congreso.

Desde tribuna, la diputada fue más allá del protocolo al señalar que muchas de las respuestas que los adultos buscan durante años ya están presentes en la forma en que las niñas y los niños observan su entorno: con claridad, sin costumbres de silencio y sin resignación ante lo que consideran injusto.

Afirmó que el ejercicio parlamentario infantil no busca simular la política, sino abrir una ventana para que la sociedad entienda cómo se perciben los problemas desde la infancia, una etapa en la que aún no se normalizan muchas de las carencias que los adultos ya aceptan como parte del día a día.

Caratachea subrayó que una sociedad justa es aquella que escucha todas las voces, sin importar la edad, y que la democracia no debería medirse en años cumplidos, sino en la capacidad de reconocer la validez de las ideas.

“Ninguna voz es demasiado pequeña cuando tiene algo que decir”, fue una de las frases centrales de su mensaje, con la que invitó a las y los menores a no dejar de expresar lo que viven y observan en sus comunidades.

Finalmente, llamó a la niñez a no abandonar sus sueños ni callar ante las injusticias, al considerar que su forma de ver el mundo puede convertirse en una herramienta de cambio real para Michoacán.

Más allá del acto, queda la reflexión que atraviesa el recinto legislativo: si las voces infantiles pueden señalar con tanta claridad lo que falta en el estado, el verdadero reto no está en escucharlas una vez al año, sino en no volver a ignorarlas el resto del tiempo.