Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 03 julio 26.-Cuando una familia recibe el diagnóstico de cáncer para uno de sus hijos, la pelea no sólo es contra la enfermedad. También comienza la lucha por conseguir dinero para los traslados, medicinas, alimentos y todo lo necesario para no abandonar el tratamiento. En Michoacán, esa realidad empezó a cambiar con el Programa para Familias Cuidadoras de Niñas y Niños con Cáncer, que hoy presume resultados que pocas veces se habían visto.
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla informó que gracias a este apoyo económico mensual de 4 mil pesos, el abandono de los tratamientos se redujo de un preocupante 30 por ciento a apenas un dos por ciento, una cifra que representa cientos de historias donde los pacientes pudieron seguir luchando por su vida sin que la falta de recursos los obligara a dejar el hospital.
Desde la visión del ciudadano, el dato pesa más que cualquier discurso. Muchas familias antes tenían que decidir entre llevar a sus hijos a recibir atención médica o cubrir los gastos básicos del hogar. Hoy, ese apoyo económico permite enfrentar una parte de los costos que implica mantener un tratamiento prolongado.
El mandatario recordó que esta política pública nació hace cuatro años y aseguró que representa la mejor inversión realizada durante su administración, al considerar que los recursos destinados a la salud infantil tienen un impacto directo en la vida de las familias michoacanas.
La secretaria del Bienestar, Andrea Janet Serna Hernández, explicó que el programa opera con recursos cien por ciento estatales y actualmente beneficia a 818 familias, las cuales han logrado mantener la continuidad de los tratamientos médicos. Añadió que, gracias a ello, el éxito de los tratamientos contra el cáncer infantil alcanza ya un 80 por ciento.
Por su parte, el secretario de Salud, Elías Ibarra Torres, destacó que el fortalecimiento de la infraestructura médica también ha sido clave para mejorar la atención. Indicó que la inversión de 165 millones de pesos para la adquisición de un acelerador lineal y un equipo Pet Scan permitió incrementar de 150 a 230 el número de pacientes en recuperación, mientras que los menores que permanecen bajo vigilancia médica aumentaron de 250 a 350. Además, alrededor de 500 niñas y niños han logrado superar la enfermedad.
Para quienes han vivido de cerca esta batalla, los números representan algo más que estadísticas. Cada tratamiento que no se abandona significa una oportunidad más de vida para un menor y un respiro para familias que, además del desgaste emocional, enfrentan fuertes presiones económicas.
Al evento asistieron el secretario de Gobierno, Raúl Zepeda Villaseñor; la coordinadora de Comunicación, Záyin Dáleth Villavicencio Sánchez; la directora general del Sistema DIF Michoacán, Ana Sofía Bautista Aguíñiga; el coordinador estatal del IMSS-Bienestar, Axayácatl Marín Correa, así como funcionarios de los tres niveles de gobierno y familias beneficiarias del programa.
