Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 20 mayo 2026.- Con la violencia otra vez respirándole en la nuca a las comunidades de la Meseta Purépecha, el dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia Reyes, salió a decir lo que muchos ciudadanos llevan tiempo reclamando en corto: que el problema del crimen organizado dejó de ser advertencia hace mucho y ahora ya se convirtió en incendio descontrolado.
Desde su llamada Tribuna del Pueblo, Memo Valencia recordó que hace más de un año denunció públicamente cómo grupos criminales comenzaron a meterse poco a poco en comunidades indígenas de Michoacán, reclutando jóvenes y adolescentes como si la pobreza y el abandono fueran terreno fértil para levantar nuevos ejércitos del narco.
“Yo lo denuncié aquí hace un año”, soltó el priista, asegurando que en aquel momento todavía había oportunidad de contener el problema antes de que creciera como bola de nieve.
Pero según Valencia, ni el gobierno estatal ni el federal quisieron reaccionar a tiempo, dejando que la situación se saliera de control hasta el punto donde algunas policías comunitarias ya no pueden enfrentar solas a los grupos criminales que se disputan territorios en la región purépecha.
En los pueblos de la Meseta, donde la gente vive entre retenes, rumores, miedo y patrullajes, muchos sienten que la violencia lleva años cocinándose mientras las autoridades apenas llegan cuando el fuego ya alcanzó la casa completa.
Memo Valencia también recordó el caso del asesinato de Carlos Manzo, señalando que el presunto responsable habría sido un adolescente originario de la Meseta Purépecha, supuestamente reclutado por el crimen organizado.
“El que mató a Carlos Manzo era un muchachito de la Meseta reclutado por el crimen”, afirmó el dirigente priista, insistiendo en que si las denuncias hubieran sido atendidas a tiempo, quizá la historia sería otra.
El líder del Partido Revolucionario Institucional criticó además que las autoridades anden “de apagafuegos”, reaccionando únicamente cuando los hechos violentos ya explotaron, sin construir —según él— una estrategia real de prevención, contención y disuasión.
Para muchos ciudadanos, el discurso pega porque refleja una sensación cada vez más común en varias regiones de Michoacán: que la violencia avanza más rápido que las respuestas oficiales y que las comunidades terminan sobreviviendo prácticamente solas mientras los grupos criminales se fortalecen.
Finalmente, Valencia pidió una estrategia integral para frenar el crecimiento del crimen organizado en municipios purépechas y otras regiones del estado, advirtiendo que los cárteles llegaron primero como grupos pequeños y ahora ya operan con mayor fuerza y presencia territorial.
Durante la rueda de prensa también estuvieron presentes integrantes de la dirigencia priista estatal y nacional, entre ellos Rocío Luquín, Bismarck Izquierdo Rodríguez y otros cuadros del partido tricolor.
