PULSO MICHOACANO

Dan respiro a 382 familias con hijas e hijos con cáncer; apoyos buscan que nadie deje su tratamiento

POR M. ANGEL VILLA JUÁREZ
Morelia, Mich. 22 abril 2026.- Pos cuando una enfermedad pesada llega a la casa, no solo pega en el corazón… también destroza el bolsillo. Por eso, autoridades estatales informaron que continúa la entrega de apoyos económicos directos a 382 familias de niñas, niños y adolescentes con cáncer, con la intención de que ningún paciente abandone su tratamiento por falta de dinero.

De enero a abril de este año se han destinado 6 millones 276 mil pesos para sostener este padrón de beneficiarios, una cifra que refleja el tamaño de la necesidad que enfrentan cientos de hogares michoacanos.

El programa contempla la entrega de 4 mil pesos mensuales a madres, padres, tutores o cuidadores de pacientes menores de 18 años con 11 meses, recurso pensado principalmente para gastos de traslado, alimentación y cumplimiento de citas médicas.

Además, el apoyo no termina apenas concluye el tratamiento. Se informó que también puede mantenerse hasta por tres años posteriores, durante la etapa de seguimiento médico, donde muchas familias siguen enfrentando gastos constantes.

La lógica del programa es sencilla y dura al mismo tiempo: que nadie tenga que escoger entre comer o llevar a su hijo al hospital. Porque en México muchas veces la enfermedad se combate con medicinas… y también con rifas, préstamos y milagros familiares.

Junto al respaldo económico, también se reportó una inversión de 165 millones de pesos en infraestructura de salud oncológica, con la puesta en marcha de un nuevo acelerador lineal para radioterapias de alta precisión y un equipo PET-Scan para diagnósticos más certeros y oportunos.

Según la información oficial, con esta tecnología se logró eliminar la lista de espera para pacientes oncológicos en la entidad, buscando atención más rápida e integral.

Y aunque ningún apoyo alcanza cuando hay dolor en casa, sí puede marcar diferencia entre seguir luchando o rendirse por falta de recursos.

Porque cuando se trata de niñas y niños con cáncer, lo mínimo que espera la gente es que el sistema no les falle.