PULSO MICHOACANO

Buscan sacar del hoyo deuda histórica de la UMSNH; Ayuntamiento y Rectoría abren mesa de arreglo

Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 22 abril 2026.- Después de años de patear el bote y dejar crecer una bronca que nadie quiso resolver de fondo, autoridades municipales de Morelia y la Rectoría de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) iniciaron diálogos para encontrar una salida al histórico adeudo por servicio de agua potable y alcantarillado.

El encuentro se llevó a cabo en el Centro de Administración Municipal (CAM), donde el alcalde Alfonso Martínez Alcázar recibió a la rectora Yarabí Ávila González para revisar cómo se infló con el paso del tiempo la deuda que mantiene la Máxima Casa de Estudios con el OOAPAS.

Durante la reunión se pusieron sobre la mesa distintas alternativas financieras para intentar avanzar en el pago de un pasivo que viene arrastrándose desde hace décadas, como tantas otras herencias malditas que suelen dejar gobiernos y administraciones anteriores.

Ambas partes coincidieron en que existe voluntad para construir una ruta que no ahorque a la Universidad, pero que tampoco deje en el aire una obligación pendiente. La rectora reconoció la disposición del Ayuntamiento y señaló que, aunque la institución cuenta con presupuesto para cumplir sus compromisos actuales, los adeudos viejos requieren un esfuerzo extraordinario.

Desde la mirada ciudadana, el tema no es menor. La Universidad forma profesionistas, mueve economía, genera investigación y representa orgullo para Michoacán, pero también consume servicios que cuestan. Nadie quiere ver a la casa de estudios en crisis, pero tampoco se vale que las cuentas públicas se vuelvan cuento eterno.

El alcalde sostuvo que a la Universidad Michoacana se le debe fortalecer y adelantó que pueden generarse proyectos de apoyo que impacten de manera positiva a la comunidad nicolaita.

La gran pregunta en la calle es si ahora sí habrá arreglo serio o si nomás fue reunión para la foto. Porque en Morelia ya se conocen esas historias donde todos salen sonrientes, se dan la mano, prometen soluciones… y al final la deuda sigue creciendo como humedad en pared vieja.

Por lo pronto, el diálogo arrancó. Falta ver si termina en convenio real o en otro capítulo de promesas archivadas.