Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 22 abril 2026.- El dinero que miles de michoacanos sacan con esfuerzo para pagar el refrendo vehicular, asegura el gobierno estatal, está regresando convertido en obras de infraestructura, caminos modernizados y servicios básicos. Bajo la campaña llamada “Va de vuelta”, la administración presume que cada peso cobrado no se queda empolvado en oficinas, sino que se invierte en proyectos visibles para la raza.
De acuerdo con cifras oficiales, del 1 de enero al 18 de abril se han recaudado mil 184 millones de pesos por concepto de refrendo vehicular, una cantidad nada despreciable que sale directo del bolsillo de automovilistas, transportistas y familias que apenas la libran con la cuesta de enero… y también la de febrero, marzo y abril.
Según el mensaje gubernamental, estos recursos se están utilizando sin recurrir a nueva deuda pública, algo que durante años fue costumbre en distintas administraciones: pedir prestado hoy y dejar la bronca para mañana. Ahora dicen que el dinero alcanza si se administra bien, aunque en la calle todavía hay quienes levantan la ceja y piden pruebas, no discursos.
Entre las obras destacadas en Morelia se mencionan inversiones cercanas a los 10 mil millones de pesos en infraestructura vial, educativa y de transporte. En la lista aparecen el teleférico, los segmentos 1, 4 y 5 del segundo anillo periférico, además de distribuidores viales que buscan desahogar el tráfico que a diario trae vuelta loca a media ciudad.
Para el ciudadano común, la promesa suena bien: pagar impuestos y ver resultados tangibles. Lo que la banda quiere no es propaganda bonita, sino calles sin baches, tráfico menos infernal, escuelas dignas y obras que realmente sirvan, no elefantes blancos para la foto.
El reto de fondo sigue siendo el mismo de siempre: transparencia. Porque cuando el gobierno dice que el dinero “va de vuelta”, la gente responde que sí, pero que también enseñen por dónde se fue, cuánto costó y quién ganó los contratos. En tiempos donde la desconfianza anda brava, las cuentas claras valen más que cualquier eslogan.
