PULSO MICHOACANO

EU reconoce aseguramiento de 27 toneladas de químicos en Lázaro Cárdenas; otra bronca que pasa por Michoacán

Por M. Angel Villa Juárez

Morelia, Mich. 21 septiembre 2026.– En el puerto de Lázaro Cárdenas las autoridades mexicanas frenaron un cargamento de más de 27 mil 200 kilos de ácido tartárico procedente de Shanghái, China, sustancia que las autoridades relacionan con procesos utilizados en la elaboración de metanfetamina. El operativo fue reconocido públicamente por el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson.

El cargamento fue detectado en la Aduana de Lázaro Cárdenas mediante mecanismos de análisis de riesgo, control aduanero y revisión documental. En el aseguramiento participaron elementos de la Secretaría de Marina, la Agencia Nacional de Aduanas de México, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Fiscalía General de la República.

Johnson destacó que el intercambio de inteligencia y la vigilancia entre México y Estados Unidos están ayudando a impedir que este tipo de sustancias termine en manos de organizaciones criminales. El diplomático calificó la operación como otra intercepción importante de químicos procedentes de China.

Desde la perspectiva del ciudadano, el asunto no es menor. Más de 27 toneladas de una sustancia vinculada con la producción de drogas sintéticas no son precisamente un cargamento para pasar desapercibido, y que haya sido detectado en uno de los principales puntos de entrada de mercancías del país deja claro el tamaño del reto que enfrentan las autoridades para revisar lo que entra por los puertos mexicanos.

Pero también hay que poner los pies en la tierra: el ácido tartárico tiene usos legales en distintas industrias, por lo que su presencia en un cargamento no significa, por sí sola, que exista un delito. En este caso, las autoridades lo inmovilizaron y quedó sujeto a las investigaciones y procedimientos correspondientes.

El dato que llama la atención es la ruta: Shanghái-Lázaro Cárdenas. Mientras las autoridades presumen que sus sistemas de inteligencia aduanera detectaron la mercancía, el ciudadano común puede preguntarse cuántos otros cargamentos pasan por las aduanas sin levantar sospechas y qué tan eficientes son los filtros para detectar productos que pudieran terminar alimentando las cadenas de producción de drogas sintéticas.

El operativo también muestra que la vigilancia sobre sustancias químicas ya no se limita a perseguir la droga terminada. Las autoridades buscan detectar los insumos antes de que lleguen a laboratorios clandestinos, una estrategia que, según el gobierno mexicano y el embajador estadounidense, requiere coordinación e intercambio de información entre instituciones.

Hasta ahora, no se ha informado públicamente sobre personas detenidas por este aseguramiento ni sobre el destino final que tendría el cargamento inmovilizado.

Así que, mientras desde Washington se aplaude el operativo y desde las instituciones mexicanas se presume la capacidad de detección, para el ciudadano queda una conclusión más sencilla: que los 27 mil 200 kilos se hayan quedado en la aduana y no hayan terminado en manos criminales es lo importante; ahora toca saber qué sigue con el cargamento y quién pretendía meterlo al país.