PULSO MICHOACANO

Jazz, romanticismo y barrio fino: la Osidem arma velada en el Ocampo

Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 03 marzo 2026.- Cuando la cosa se pone pesada allá afuera, también hace falta que la ciudad respire cultura. Este viernes 6 de marzo, a las 19:30 horas, la Orquesta Sinfónica de Michoacán se va a aventar su quinto concierto de temporada en el majestuoso Teatro Melchor Ocampo, y no cualquier concierto: una velada donde el jazz se mezcla con el romanticismo europeo para sacudir el alma.

La invitación la lanzó la Secretaría de Cultura de Michoacán, que promete una noche de esas que no se olvidan fácil. Bajo la batuta de Enrique Arturo Diemecke, la orquesta se va a lucir con un programa que combina la fuerza del jazz sinfónico con la pasión de la música ucraniana.

En el piano estará Alexander Pashkov, músico de talla internacional que ahora también hace vida en Morelia como docente del Conservatorio de las Rosas. No es cualquier tecladista: el hombre viene curtido de conservatorios europeos y festivales internacionales, y se va a rifar como solista invitado.

Un programa que no es para bostezar

El repertorio trae piezas que ya son palabras mayores: la “Jazz Suite” de Alexander Tsfassmann, la icónica “Rhapsody in Blue” de George Gershwin, y la poderosa “Sinfonía No. 2” de Piotr Ilich Tchaikovsky. O sea, puro calibre pesado.

La mezcla promete contraste: del ritmo vibrante y urbano del jazz a la intensidad romántica que raspa el corazón. Música que no es para élites ni para expertos de café, sino para cualquiera que quiera sentarse y dejar que la orquesta haga su trabajo.

Cultura que sí está al alcance

El acceso tiene una cuota de recuperación de 50 pesos, precio que no espanta a nadie y que, siendo honestos, cuesta menos que una salida cualquiera al antro. Los boletos se pueden conseguir directamente en las oficinas de la Osidem dentro del teatro, en horario de 9:00 a 18:00 horas.

Este concierto se realiza en colaboración con la Coordinación Nacional de Música y Ópera del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, lo que le mete todavía más peso al evento.

En tiempos donde todo parece ruido, gritos y broncas, que la sinfónica se plante firme con jazz y romanticismo es un respiro. Porque la cultura también es resistencia, y en Morelia todavía hay quien apuesta por llenar el teatro en lugar de resignarse al silencio.