POR M. ANGEL VILLA JUÁREZ
Morelia, Mich. 21 abril 2026.- Pos como luego pasa que nadie atiende los tiraderos hasta que ya están echando humo, ahora la Procuraduría de Protección al Ambiente (Proam) se adelantó en Purépero y realizó un monitoreo de gases inflamables en el sitio de disposición final de residuos, con la idea de bajar el riesgo de incendios y evitar otra bronca anunciada.
El operativo consistió en revisar la concentración de gases usando equipo especializado, entre ellos sistemas de monitoreo multiespectral y detectores de biogases. Traducido al lenguaje de barrio: aparatos pa’ encontrar las zonas donde la basura puede prenderse sola o generar un siniestro serio.
Purépero se convirtió así en el segundo municipio donde la dependencia aplica este tipo de revisión técnica. La tirada es detectar focos rojos antes de que el fuego haga de las suyas y luego todos anden corriendo con cubetas y discursos.
El titular de la Proam, Rosendo Caro Gómez, fue claro al señalar que sale más barato prevenir que andar apagando incendios. Y no le falta razón, porque cuando un basurero se prende no solo se quema la basura: también se llena el aire de humo tóxico, se afecta la salud de la gente y se daña el medio ambiente de manera pesada.
Además, explicó que uno de los objetivos es llevar estas intervenciones a más sitios de disposición final en el estado, para que los municipios le inviertan a la prevención y no sigan reaccionando nomás cuando ya está el desastre encima.
Y es que la historia se repite mucho: tiraderos sin control, poca vigilancia y autoridades que voltean a ver hasta que ya hay llamas. Por eso, este tipo de monitoreo suena a sentido común, aunque en México luego el sentido común sea artículo escaso.
Por lo pronto, en Purépero ya se revisó la zona. Falta que los gobiernos municipales no se hagan guajes y sí metan lana y trabajo constante, porque con la basura no basta esconderla: también hay que manejarla sin poner en riesgo a la población.
