PULSO MICHOACANO

Transportistas revientan contra proyectos de movilidad: “Desarrollo sí, negocios en lo oscuro no”

Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 03 marzo 2026.- Aquí nadie le saca al progreso, pero tampoco se vale que quieran pasar la aplanadora por encima de miles de familias que viven del volante. Así tronó la Alianza de Agrupaciones, Taxistas y Combis de Michoacán, junto con la Comisión Reguladora del Transporte de Michoacán, al reiterar que no se oponen al desarrollo, pero sí a la falta de transparencia en los millonarios proyectos de movilidad que —aseguran— huelen más a negocio político que a solución ciudadana.

En voz firme, el dirigente José Trinidad Martínez Pasalagua dejó claro que el sector no va a quedarse callado mientras se diseñan teleféricos en Uruapan y Morelia, además de un metrobús, sin presentar estudios abiertos, sin mesa de diálogo y sin garantizar que no habrá afectaciones económicas para quienes llevan décadas moviendo la ciudad.

“Pretenden borrar de un plumazo a un sector que durante años fue su caja chica y botín electoral”, soltaron sin rodeos. Y remataron con frase de barrio que resume el ánimo del gremio: “Ni aunque cambien de piel, los lobos no van a convertirse en ovejas”.

Reclamos directos y memoria larga

Los transportistas señalaron directamente al mandatario estatal y al dirigente de su partido, acusando que los proyectos de movilidad se están utilizando para comprar conciencias y distraer la atención pública. También cuestionaron que se intente desacreditar la protesta social cuando lo único que se ha pedido —afirman— es diálogo y claridad.

Recordaron que durante anteriores gestiones en el Instituto del Transporte se autorizaron concesiones sin consulta real al sector, vulnerando la legalidad y la equidad. “¿Con qué cara hablan ahora de transparencia?”, lanzaron, al advertir que las decisiones tomadas en lo oscuro afectan la economía de miles de operadores formales.

Desde la mirada ciudadana, el reclamo no es menor. Cuando las reglas cambian sin avisar y los proyectos se cocinan entre pocos, la sospecha crece. Y en Michoacán, donde la movilidad impacta directamente el bolsillo de la gente trabajadora, cualquier movimiento sin información clara prende focos rojos.

No es guerra contra el progreso

El sector insistió en que no está en contra de modernizar el transporte. Al contrario, respaldan mejoras que beneficien a usuarios y concesionarios. Lo que rechazan son prácticas opacas, autorizaciones discrecionales y proyectos que —según denuncian— podrían convertirse en plataformas electorales disfrazadas de infraestructura.

“Nosotros representamos a miles de familias que han cumplido con la ley y con el servicio. Nuestra participación no es partidista, es institucional”, sostuvieron. Exigieron que el debate público se conduzca con respeto y datos, no con descalificaciones.

Mientras tanto, la exigencia central sigue sobre la mesa: instalación inmediata de una mesa permanente de diálogo, presentación formal de los proyectos integrales, publicación de estudios de impacto y garantías económicas para quienes puedan resultar afectados.

Porque en el barrio se entiende claro: desarrollo sí, pero no a cualquier costo ni bajo la sombra de la sospecha. Gobernar no es imponer; es sentarse a hablar con quienes todos los días sostienen el servicio que mueve a la ciudad.