Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 18 mayo 2026.- Mientras en muchos lados la raza anda más preocupada por la chamba, el precio de la tortilla y los pleitos de la grilla nacional, en La Piedad se armó tremenda reunión donde el llamado Movimiento Progresista Michoacano quiso dejar claro que trae barrio, estructura y gente dispuesta a empujar el proyecto de la llamada Cuarta Transformación.
Con unas 800 personas llegadas de distintos municipios de la región, la Asamblea Informativa realizada este domingo pareció más una demostración de fuerza territorial que un simple mitin dominguero. Ahí cayó de todo un poco: transportistas, comerciantes, albañiles, campesinos, profesionistas, jóvenes y mujeres que se arrimaron para escuchar el mensaje de unidad en torno a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Entre el bullicio, las porras y el calor de la raza, el dirigente de la Unión de Tianguistas de La Piedad, Clemente Juanillo Molina, tomó el micrófono para agradecer que ahora sí los comerciantes populares sean tomados en cuenta en las mesas donde se habla del rumbo político del país. El líder tianguista dijo que el gremio está listo para entrarle al trabajo organizativo que impulse los cambios prometidos desde Palacio Nacional.
Por su parte, el coordinador del movimiento, Alberto Hernández Ramírez, soltó el discurso con tono de campaña permanente: que el pueblo organizado es el único camino para alcanzar mayor justicia social y que sin participación ciudadana no hay transformación que aguante el paso del tiempo.
“Solo la participación de la sociedad hará posible que se consoliden los cambios necesarios para lograr una mayor y mejor justicia social”, aventó frente a los asistentes, quienes respondieron entre aplausos y gritos de apoyo.
Pero el asunto no se quedó solo en arengas locales. Durante la asamblea también se lanzaron mensajes de respaldo total a Claudia Sheinbaum Pardo en el tema de la soberanía nacional, especialmente ante lo que calificaron como presiones e intervencionismo del gobierno estadounidense y de sectores de la derecha mexicana que, según dijeron, quieren meterle reversa al proyecto de transformación.
En corto y sin rodeos, el mensaje fue claro: cerrar filas, cuidar el movimiento y mantener la unidad para que no se descomponga la maquinaria política que Morena y sus aliados han construido en los últimos años.
Alberto Hernández también presumió que el Movimiento Progresista Michoacano ya trae presencia en varias regiones del estado, mencionando municipios como Lázaro Cárdenas, Uruapan, Zamora, Apatzingán, Zacapu y Zitácuaro, donde —aseguran— siguen armando estructura y despertando conciencias.
Y aunque en la calle muchos todavía se preguntan si la transformación llegará completa a las colonias olvidadas, lo cierto es que en La Piedad ya quedó claro que la disputa política rumbo a los próximos años se va a pelear desde abajo, con organización territorial, discursos encendidos y mucha operación de barrio.
