Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 18 mayo 2026.- Mientras miles de morros andan todavía dudando entre chambear, entrarle a la universidad o buscarle por otro lado, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo ya soltó el aviso: el tiempo para tramitar ficha de nuevo ingreso prácticamente ya anda en cuenta regresiva.
La Máxima Casa de Estudios de Michoacán recordó que el próximo 12 de junio será el último día para que las y los aspirantes hagan su registro en línea a través del portal oficial de la universidad.
Y aunque muchos estudiantes suelen dejar todo para el mero final —como buena tradición mexicana—, las autoridades universitarias recomendaron no confiarse ni esperar al último minuto, porque luego vienen las fallas de internet, los documentos incompletos y las carreras contra reloj que terminan en puro estrés familiar.
La universidad mantiene abiertas más de 50 opciones académicas para quienes quieran entrarle a áreas como Ciencias de la Salud, Derecho, Humanidades, Ingenierías, Ciencias Exactas, Económico-Administrativas y carreras Biológico-Agropecuarias.
Para sacar la ficha, la raza aspirante necesitará tener lista la CURP, acta de nacimiento, certificado o constancia de bachillerato con historial académico, comprobante de domicilio, correo electrónico vigente, número celular, identificación oficial con fotografía y el famoso Número de Seguridad Social, trámite que muchos apenas descubren cuando ya les anda comiendo el tiempo.
El NSS puede obtenerse a través del portal oficial del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Además, la universidad informó que el periodo de exámenes de admisión se realizará del 22 al 25 de junio, mientras que los resultados estarán publicándose entre el 24 y el 29 del mismo mes.
En los barrios y colonias populares, donde para muchas familias meter a un hijo a la universidad sigue siendo casi una hazaña económica y emocional, el ingreso a la Nicolaita representa algo más que un trámite escolar: es la esperanza de brincar obstáculos, abrirse camino y pelearle tantito al destino.
Así que para quienes todavía andan pensando si sí o si no, la advertencia ya está puesta sobre la mesa: las fichas se están acabando y el reloj universitario no espera a nadie.
