PULSO MICHOACANO

PRI acusa “mano negra” en el INE y pide a Morena dejar de meter cuchara

Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 28 abril 2026.- En un país donde cada elección se vive como final de campeonato y donde la desconfianza ya es deporte nacional, el PRI salió a gritar que Morena le quite las manos al árbitro electoral, porque —dicen— el juego ya se está viendo cargado.

Desde Morelia, el representante priista ante el Instituto Electoral de Michoacán, Alejandro Bribiesca Gil, soltó directo el reclamo: que la designación reciente de consejeros del INE huele más a línea política que a proceso transparente. Según su postura, los nombramientos de Frida Denisse Gómez Puga, Blanca Yassahara Cruz García y Arturo Manuel Chávez López responden a intereses oficialistas.

En palabras más de calle: que el árbitro ya no pita parejo.

Bribiesca cuestionó especialmente la experiencia de algunos perfiles, señalando que mientras unas consejeras sí tienen trayectoria electoral, otros llegan con antecedentes que poco tienen que ver con organizar elecciones. “Hecha la ley, hecha la trampa”, vino a decir, dejando claro que, para su partido, el asunto no es menor.

El priista también sostuvo que la autonomía del Instituto Nacional Electoral está en riesgo, y que no es un simple pleito entre partidos, sino un tema que pega directo a la credibilidad de los comicios. Porque cuando el árbitro pierde confianza, el partido —como dicen en el barrio— ya ni ganas dan de jugarlo.

Según su visión, apenas unos cuantos consejeros mantienen una postura independiente, mientras que la mayoría respondería a intereses del poder. Esto, advirtió, rompe con la esencia del órgano electoral, que debería ser técnico, imparcial y ajeno a presiones políticas.

Además, el PRI insistió en que actualmente se asume como el único partido de oposición real, por lo que hizo un llamado a la ciudadanía a involucrarse más y no dejar que las decisiones se tomen entre unos cuantos.

Pero más allá del discurso político, lo cierto es que el ciudadano común ya anda cansado de ver cómo los pleitos entre partidos se repiten como disco rayado. Unos acusan, otros se defienden, y al final la gente sigue con la duda: ¿de verdad hay piso parejo o ya está todo acomodado desde arriba?

Porque si algo pesa en la calle es eso: la confianza. Y cuando esa se pierde, ni el mejor discurso alcanza para convencer.

Así que mientras unos se acusan de manipular y otros guardan silencio o responden con lo mismo, la bronca sigue creciendo. Y como siempre, el que queda en medio es el ciudadano, viendo cómo se pelean por el control del árbitro en lugar de arreglar el juego.