PULSO MICHOACANO

Cine con presupuesto flaco: reparten apoyos a festivales en Michoacán

Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 04 mayo 2026.- Pues ya salió la lista, y como cada año, entre aplausos tibios y cejas levantadas, la Secretaría de Cultura de Michoacán soltó los resultados de la convocatoria “Apoyo a Festivales y Muestras de Cine en Michoacán 2026”. Cinco proyectos fueron los que alcanzaron hueso, cada uno con un apoyo de 50 mil pesos. Sí, leyó bien: cincuenta mil varos para sacar adelante todo un festival. Con eso apenas y alcanza pa’ prender el proyector y pagar unas lonas.

Los elegidos fueron el Festival Internacional de Cine del Balsas, Cinema Queer México, MICE Mx Michoacán, la Muestra Divergentes Nodo Zamora y “Territorios Disidentes: Tercera Muestra de Cine LGBTIQ+”. Propuestas que, en papel, suenan diversas, incluyentes y hasta contestatarias, pero que en la práctica van a tener que hacer malabares para no quedarse a medio camino.

Porque aquí es donde la raza empieza a murmurar: ¿de verdad creen que con ese apoyo alcanza para sostener un festival digno? Entre renta de equipo, derechos de exhibición, logística y difusión, la lana se va como agua entre los dedos. Y luego se preguntan por qué muchos eventos terminan siendo más voluntad que calidad.

El proceso de selección, según dijeron, estuvo en manos de un comité de especialistas del circuito nacional: Victoria Cabrera Escobar, Emiliano Martínez Escoto y Blanmi Nataly Nuñez Torres. Gente que sabe del medio, sí, pero que también conoce de sobra lo caro que es levantar un proyecto cinematográfico en este país.

El asunto es que, mientras el discurso oficial presume impulso al cine independiente y a las voces alternativas, en la calle la percepción es otra: apoyos limitados, convocatorias que apenas alcanzan para unos cuantos y una comunidad cultural que sigue jalando más por amor al arte que por condiciones reales.

Eso sí, tampoco todo es queja. Estos festivales, aunque sobrevivan con lo justo, son de los pocos espacios donde se proyectan historias distintas, donde se habla de lo que no siempre sale en la pantalla grande y donde la banda puede acercarse al cine sin pagar boletos que luego duelen más que la quincena.

En resumen: hay apoyo, pero chiquito; hay talento, pero mal pagado; y hay ganas, un chingo. El cine en Michoacán sigue caminando, pero con los tenis rotos y el presupuesto en la bolsa trasera, esperando que no se caiga en el trayecto.